lunes, 14 de agosto de 2017

Tiempo de Reconocimientos





Al día siguiente a las once de la mañana nos preparamos para una larga marcha en compañía del coronel de voluntarios de Zambales y Don San Lorenzo Navas gobernador civil de dicho punto y provincia hacia donde nos dirigíamos. 

Marchamos atravesando montes, llegando a pernoctar en el sitio llamado de Piglipan donde no habitaban más que las fieras. Al amanecer continuamos la marcha lo mismo que el día anterior, teniendo que vadear por diez veces el mismo rio y por la noche acampamos en el monte llamado, Kubundukan pasando la noche sin novedad. 

Al romper el día 8 marchamos por fin llegando a las ocho de la noche al pueblo de Infanta, pernoctando en él. Salimos a las seis de la mañana del día siguiente para el pueblo de Santa Cruz llegando a las nueve de la misma. 




El diez salimos para Candelaria llegando el a las doce del día. El día 11 salimos a las cinco de la mañana para Pitá con objeto de hacer un reconocimiento, no habiendo llevado nada de comer por creer que allí hubiera, pero nos encontramos con que el pueblo se hallaba totalmente destruido por el fuego y sin un alma, así que tuvimos que ayunar hasta la noche que volvimos al pueblo de salida. 

El 12 salimos por el lado opuesto del día anterior con objeto de hacer reconocimientos llegando hasta el río Bonitog y regresando por la noche a Candelaria. 




El 13 salimos hacia Pitá (?) , llegando a los principales pueblos de aquella provincia con objeto que desde allí marchásemos solos al campamento de Coto donde se sabia se encontraban los insurrecto. 

Los altos mandos llevaban la misión de atraérlos por medio de política o la negociación, intentando al menos que dejasen en libertad a las mujeres, niños y demás secuestrados. Sin embargo, los insurrectos dieron muerte a varios de los comisionados, teniendo los restantes que emprender la fuga, aquel mismo día regresamos a Candelaria. 

El 14 en dicho punto, el 15 salimos para Masinloc pasando antes por los barrios mas cercanos a Candelaria y llegando por la noche. 

El 16 llegamos a Masinloc y el 17 salimos a recorrer los barrios de este pueblo regresando por la tarde.





sábado, 8 de julio de 2017

1897 - El Ataque de Kamansi. (2ª Parte)



Nada más amanecer se prepararon las piezas de artillería para continuar el fuego. A los pocos disparos de cañón continuó el de fusilería y tras este se repitió el ataque al igual que el día anterior, pero nadie hacía caso al ser imposible avanzar, el fuego enemigo era demoledor. 

Entonces se oyó el grito de ¡Viva España! Y sacando fuerzas de flaqueza atacamos en tropel encontrándonos una vez superada la primera línea de fuego poca resistencia, y de sopetón  se tomaron las trincheras y todo el campamento enemigo. 

Luego una vez tomado el campamento insurrecto y estudiado aquel sitio y designada la fuerza que haría resguardo y guardia se dieron principios a los preparativos de marcha. 

Tuvimos en aquel ataque 22 muertos y 75 heridos. 


Salimos a las diez de la mañana del campamento, llegando a las 8 de la noche a San Pedro de Magalang, al llegar a este pueblo nos contemplábamos los unos a los otros desfigurados completamente, con la cara y todo el cuerpo lleno de fango de haber estado la noche anterior tendidos boca abajo. Andábamos descalzos, incluso tirábamos y trasportábamos como podíamos aquellos que no podían ir andando por estar heridos. 


Al salir el día 19 para Ángeles no nos encontrábamos con ánimo para hacer la marcha a pie y le dije a mi capitán que no podíamos ir a pie, la tropa se hallaba descalza y mal herida. 
Por lo que se acondicionaron carros tirados por caballos, yo fui en uno de ellos.

Luego desde Ángeles marchamos por ferrocarril  hasta San Fernando de la Panganga llegando a las 12 de la noche y pernoctando en este punto hasta el día 2 de diciembre que salimos por ferrocarril con dirección a Tartai (?) a donde llegamos el mismo día a las 3 de la tarde, quedándonos a reponer fuerzas el día 3 y 4. 


El día 5 salí con mi compañía por ferrocarril llegando hasta San Carlos, donde nos apeamos y continuamos la marcha a pie en dirección a Malabang llegando a las 9 de la noche.


Monte Arayat





miércoles, 28 de junio de 2017

1897 - El Ataque de Kamansi. (1ª Parte)



Campamento insurrecto de Monte Arayat
Sitio de Kamansí 27 y 28 de Noviembre de 1897
Dibujo encontrado en el interior del diario.


"En Filipinas se alistó en las tropas de choque, los Cazadores Expedicionarios, con los que tomó parte en el asalto al monte Kamansi que defendía el general filipino Macaboulos. En el asedio de Kamansi estuvo bajo las órdenes del general Monet. El 28 de noviembre de 1897 las tropas españolas lograron tomar el monte Kamansi, perdiendo tantos soldados que los filipinos consideraron la acción como una victoria suya pese a perder la posición. Tras la toma del monte, el general Monet se presentó en el lugar junto a su estado mayor, rodeado de una serie de oficiales, los despectivamente conocidos como "paniaguados" por gozar de privilegios inmerecidos; Monet repartió honores y condecoraciones entre estos militares, de los cuales ninguno había participado en la contienda, relegando a un segundo plano a los auténticos combatientes.


Referencia a la biografía del militar Mediano, Mariano
Fuente extraida de http://www.mcnbiografias.com



*****



El día 18 salimos para Pora a pie regresando el 19 a Panique, el 20 a Gerona y volviendo una vez más el 21 a Panique.

El 22 salimos para Malabang por ferrocarril con objeto de reencontrarnos varias fuerzas y asistir al ataque de Kamansi (situado en el monte Arayat) de la provincia de San Fernando de la Panganga llegando al mismo día a las dos de la tarde y pernoctando en ese punto los días 25 y 26.


El 27 se unió a nosotros una columna de cien hombres frescos con varias piezas de artillería de montaña, y en dirección del campamento Kamansi. Llegamos a la vista del campamento enemigo a las 12 del día .


Paró la columna y se preparó la artillería que hizo varios disparos "despertando" así al enemigo que respondieron con nutridas descargas de fusilería. Seguidamente se desplegaron las secciones destinadas a las guerrillas, y que por suerte y orgullo me tocó ir en una de ellas, dirigiéndonos hacia las trincheras, las cuales no se veían hasta estar a no menos de diez metros de ellas. 


Mi compañía pagó el pato como suele decirse, pues al marchar a la vanguardia nos tocó subir los primeros y al estar próximos a las trincheras, un lancetazo del enemigo nos quitó 4 hombres de en medio y en un santiamén. Teniendo que retroceder por ser imposible resistir el nutrido fuego de fusilería con balas explosivas. 

Nos volvimos a reunir toda la fuerza y subimos al monte por un lugar, que era una vereda hecha por los insurrectos de medio metro de profundidad, llena de agua, chinas y púas para dificultar la subida. Ya próximo el asalto al campamento, se trabó un nuevo combate que después de cinco horas de fuego nos fue imposible posicionarnos en ningunas de sus trincheras, así que nos batimos en retirada al hacerse la noche; formando un cordón bajo el campamento enemigo con objeto de proteger a nuestros heridos.



La noche fue un verdadero infierno, pasándola  de lo peor que puede imaginarse, escuchándose disparos y lloviendo a mares, realmente no pensé en ver el día siguiente. Tanto fue así que dos soldados hartos de pasar malos ratos y pensando en lo que les quedaba por pasar al día siguiente se suicidaron, pegándose dos tiros y muriendo uno de ellos.


sábado, 24 de junio de 2017

Poemario - Te miro en la distancia



Imagen de George Apperley


En el diario se pueden leer una serie de poemas que hubo de escribirse en las largas noches de guardia. Aunque por su composición me recuerda algún tipo de cante o fandango. Poco a poco iré intercambiándolos conforme vaya avanzando en la transcripción de las maltrechas hojas del mismo.




*****



TE MIRO EN LA DISTANCIA


Te miro en la distancia

y ya casi no te veo,

tanto como te he querido

y de ti ya ni me acuerdo


Sin embargo de noche 

y a solas con mis sueños

intento de quererte,

de alcanzarte de nuevo.



Y yo mismo me maldigo y me desprecio

porque se que es mía la culpa

que aún  estando muy cerca

estés de mí tan lejos.



miércoles, 21 de junio de 2017

1897 - La Batalla de Anao




Laguna de Bay (Filipinas)


Esta sin duda alguna ha sido la parte más difícil de la transcripción del diario, debido al mal estado en que se encontraba, siendo necesario hacerlo con una lupa luminosa y de gran tamaño que me han proporcionado. Los interrogantes son debido a la imposibilidad física de leerlo ya que corresponden a trozos de papel que faltan en dicha hoja.


*****

El día 1 de Enero, desde Zarzon(?), salimos el día 2 mi teniente y yo en ferrocarril hacia Ballayanterra con motivo de los continuos descarrilamientos del ferrocarril en la zona, por parte de los insurrectos.


El 5 salí con mi compañía para el campamento de Kamansi, por ferrocarril hasta Malaban donde pasamos la noche el 7 por la mañana emprendimos la marcha hacia el campamento de Kamansi ,llegando a las 11 de la noche, donde estuve hasta el día 14 que fui relevado mi compañía y marchando hacia San Pedro el 15 salimos para ¿…. ? y desde ese punto por ferrocarril hasta Manila llegando a las 8 de la noche.




Manila, fotografía de la época



La marcha de mi batallón hacia Manila se debió a la poca confianza de los nativos, cuyas deserciones eran cada vez más numerosas, saliendo hacia el día siguiente para Guadalupe que era la capital manteniéndonos tres batallones hasta el día 23. 

El 24 salimos para Nasugmuts y seguidamente embarcamos …. (?) para llegar a Hipan a donde fuimos castigados, del 25 al 28 de viaje. 

Hasta el 14 de marzo permanecí en cama, no habiendo podido ir con mi compañía hacia Manila por padecer unas fuerte calenturas. El 15 salí con objeto de incorporarme a mi compañía, pernoctando aquella noche en el fuerte de …. (?) 

El 16 salí en el convoy llegando a Marabuit.



Propaganda de la Compañía de Tabacos Española
"La Flor de Isabela"


El 14 de abril marché con mi compañía al punto más pintoresco que vi en Filipinas, la laguna de Bay y sin duda alguna la mas saludable de las que estuve, tiene buenas aguas y una laguna que a mi cálculo tendrá más de 10 millas de extensión, en la que disponíamos  de cuatro lanchas cañoneras.

Es él punto donde hace más frío de todos donde he estado anteriormente.

El día 8 estuve en Lligan y el 9 salí con la compañía para Lugait (Trocha de Tukurom) embarcando en un vapor que fue remolcado por el Cañonero “Mariveles” llegando a las 8 de la noche. 


El 10 y el 11 permanecimos en Lugait ayudando a los trabajos de aquel fuerte, el cual fue abandonado por las fuerzas que lo guarnecían, a causa de los continuos ataques de los moros. 

El 13 salimos para Tukuran permaneciendo el 14 en ese punto. El 15 volví a Lugait y de aquí a Lligan con objeto de fortalecer las fuerzas de estos destacamentos.







El 16 hacia Laguindingán de nuevo y el 17 para Tukuran permaneciendo en este punto hasta el 26 por orden superior, embarcando en el trasporte y llegando al anochecer en el siguiente día a las cinco de la mañana.

Así el día 27 emprendimos la marcha para Panique llegando al pueblo de Anao donde sorprendimos al enemigo que se hallaba dispuesto a tomar el rancho. Nuestra vanguardia hizo fuego sobre ellos, haciendo el enemigo lo propio. 



Después de una gran resistencia apelaron a la fuga persiguiéndolos toda la fuerza por varios bandos y dándole una buena batida siguiéndolos hasta el pueblo de Nampicuán donde se dispersaron por completo.

Quedaron en el campo 140 muertos de ambos bandos, apoderándonos de 24 caballos, varias armas blancas y de fuego y una guerrera que por lo engalanada que estaba se suponía fuera de un jefe o cabecilla. 

Terminada la refriega continuamos la marcha hacia Panique, quedando en este punto y sola mi compañía de volante, para recorrer diariamente los pueblos inmediatos e intentando mantener el orden.


Imagen del film "Los últimos de Filipinas"
de Antonio Román



sábado, 17 de junio de 2017

Ascenso a Sargento e Incertidumbre (Noviembre de 1896).



En el mes de agosto fui examinado y ascendido a Sargento con antigüedad desde el 1 de junio. Destinándome a Zamboaga, donde  presté mis servicios; concretamente en las oficinas del regimiento, hasta el 4 de noviembre en que voluntariamente embarqué con mi batallón en el transporte de guerra General Álava con objeto de operar en la compañía de Luzón (Paniqui). 



Vapor "General Álava"

El día 4 llegamos a Manila permaneciendo allí hasta el 10, donde por ferrocarril salimos con mi compañía en dirección a Zarzón (?) llegando el mismo día a las 11 de la noche. Al día siguiente es decir el día 11 a las 23:15 de la noche volvimos a salir con mi compañía por ferrocarril hasta el pueblo de Gerona, con objeto de buscar a una partida insurrecta que decían merodeaba por aquellos contornos. 

Llegamos a este pueblo y nos apeamos, seguidamente,  emprendiendo la marcha a pié hacia Panique a cuyo pueblo llegamos a las 3 de la madrugada saliendo hacia el barrio de Carino donde nos amaneció. 



Manila, alrededor de 1898

Aquella misma mañana del día 12 y sin descanso, salimos de dicho barrio en dirección de Gerona, a donde llegamos a las 21:00 horas, saliendo por segunda vez para Panique a pie, llegando y continuando la marcha hacia los barrios de Villaflores y Mompot, en busca de la partida de insurrectos que por aquellos lugares había. Entrando en Panique al amanecer del 13.


Ese día a las 2 de la tarde volvimos a salir para Zardon llegando a media tarde y pernoctando en este puerto hasta el 15 que se formó una columna volante compuesta por las dos compañías de cazadores nº 8, junto a mi compañía, al mando del Comandante Arqués para recorrer constantemente las provincias de Quezón y Nueva Écija. 



Isla de Luzón, Filipinas

Una vez organizadas las columnas nos dirigimos a pie a Panique y de allí a Cuyapo, llegando a las 2 de la tarde y permaneciendo en este punto. El día 16 a las 5 de la mañana nos dirigimos a pie hacia el campamento de Zutubalete donde según decían se encontraba el enemigo y después de las 6 horas de maniobra por aquellos montes del demonio tuvimos que retroceder por desconocimiento del terreno, dirigiéndonos de nuevo al pueblo de salida.



El Nido, Filipinas

viernes, 9 de junio de 2017

1896 - Malabang y la Isla de Bongo



Dibujo a plumilla del autor del diario
fechado en 18 de Abril de 1896


En el destacamento de Malabang pasé muchos sudores y fatigas, ya que mi trabajo en dicho destacamento consistía en apoyar a una guarnición cercana, un fuerte denominado “General Corcuera” que se hallaba a unos dos kilómetros en el interior del bosque. Que era donde se hallaba el verdadero fortín de este nombre y que fue abandonado en época muy remota por el general que daba nombre al mismo, a causa de las calamidades que allí pasaban debido al aislamiento. 
Siendo ocupado, antes de mi llegada, por una compañía de ingenieros con el objetivo de levantarlo de nuevo, pues se hallaba este en completa ruina. 





Dibujo a plumilla del autor del diario
fechado en 18 de Abril de 1896

Por este motivo todos los días la fuerza franca de servicio del destacamento, se dirigía a talar al bosque inmediato que rodeaba al fuerte. Aquellos sitios, casi todos manglares originaban no pocas calenturas y llagas en los pies y piernas, esto último en partículas a los hijos del país. 

Luego me destinaron a un nuevo destacamento, partiendo el 17 de junio del mismo año al fuerte llamado “General Blanco” (Isla de Bongo). En este destacamento lo pasé muy bien aunque algo mucho más aburrido que en Malabang, pues no había más españoles que el sargento y yo. 


Bosques de Bongo

Nos cuidábamos el uno al otro, turnándonos en la elaboración de la comida, donde casi ningún día nos faltaba el pollo ni el jabalí en la mesa. Los huevos los obteníamos a vasto, gracias las 20 gallinas y varios pollos que compré que una aldea cercana y que multiplicándose llegue a tener mas de 150. 

Para pasar mejor el tiempo me dediqué a la caza del jabalí con el fusil y a la pesca en la playa.


Palawang

Permaneciendo en dicho destacamento hasta el 25 de mayo, cuando por falta de aventura y hazañas decidiera marchar a Zamboaga y lo conseguí embarcando en dicho día, con mucho viento, y con el objeto de marchar a P. Parang para desde allí poder embarcar en el vapor hasta Zamboaga. 

Antes de llegar a P. Parang quise saltar en Pollok (Parang) y conocer aquel pueblo y su gente, así lo hice puesto que nadie me lo impedía. Pasé la noche en dicho pueblo y salí al día siguiente por la mañana con objeto de aprovechar el viento para P. Parang, llegando por la tarde. 


Zamboaga, la joya del Pacífico

En este puesto estuve hasta el 29 del mismo mes de mayo que llegó el correo vapor “Brutus” donde embarqué para Zomboaga llegando el día 1 de Junio siendo destinado a la oficina del cuerpo.


Dibujo a plumilla del autor del diario
fechado en 18 de Abril de 1896